Valencia Basket firmó una actuación muy sólida en el Roig Arena al imponerse con claridad al Casademont Zaragoza (115-73). El triunfo llegó en un partido muy completo, con anotación repartida y hasta siete jugadores en dobles figuras, dejando una gran imagen colectiva tras un tramo exigente de encuentros.
El inicio fue favorable a los taronja gracias al acierto exterior, aunque Zaragoza logró mantenerse cerca apoyándose en Robinson. Al descanso, la ventaja valenciana era corta, pero el equipo ya mostraba señales de control pese a no aprovechar del todo las segundas opciones.
Tras el paso por vestuarios llegó el momento clave. La defensa subió varios escalones, llegaron los robos y las transiciones rápidas, y un parcial contundente rompió el partido. Valencia no solo sostuvo el ritmo, sino que fue ampliando la diferencia con intensidad atrás y fluidez en ataque.
En el último cuarto no hubo relajación. Los locales siguieron castigando desde el perímetro y mantuvieron la presión defensiva hasta el final, alcanzando el centenar de puntos con mucha antelación y cerrando una victoria contundente que levantó al público del Roig Arena.