Thierry Correia estará alejado de los terrenos de juego durante un periodo prolongado, precisamente en un momento de máxima necesidad para el Valencia. Según ha podido saber Tribuna Deportiva, el lateral portugués estará un mínimo de seis semanas de baja, un plazo que le haría llegar muy justo al encuentro ante el Villarreal del 22 de febrero. A día de hoy, el escenario más probable es que su regreso se produzca frente a Osasuna, el 1 de marzo.
Esta ausencia deja a Corberán con muy pocas alternativas en el lateral derecho, ya que únicamente cuenta con Foulquier para esa demarcación, en un momento en el que el francés no atraviesa su mejor estado de forma. Además, la baja de Thierry condiciona el sistema, ya que limita la opción de jugar con defensa de cinco, un dibujo en el que Foulquier solía incrustarse entre los centrales para liberar el carril, una función pensada específicamente para el portugués. El encuentro de Copa de mañana podría abrir la puerta a Rubén Iranzo.
Desde su llegada al Valencia, Thierry se ha perdido un total de 76 partidos oficiales a causa de distintas lesiones, en su mayoría de carácter muscular. Una cifra que refleja una constante irregularidad física y que se traduce en que, de media, el lateral se pierde por lesión cerca de un cuarto de cada temporada.