La figura de Carlos Corberán sigue sin disipar el ruido que le rodea pese a que el Valencia ha logrado salir de los puestos de descenso tras sus victorias ante Getafe, Espanyol y Levante. Sin embargo, la mejora clasificatoria no ha ido acompañada de una evolución clara en el juego del equipo, que apenas ha dado un paso adelante a nivel futbolístico pese a los refuerzos incorporados en el mercado de invierno. Actualmente, el conjunto blanquinegro se mantiene solo dos puntos por encima de la zona roja, marcada por el Mallorca con 24 puntos.
Los números del técnico reflejan una trayectoria irregular. Sus victorias se reducen a los triunfos frente a Levante (en dos ocasiones), Getafe (también dos veces), Espanyol y Athletic. A pesar de ello, desde el club se ha transmitido públicamente un respaldo total. Así lo ha reiterado el CEO de fútbol, Ron Gourlay, quien en sus comparecencias ha insistido en que Corberán es el entrenador del proyecto y que no se contempla su destitución.
No obstante, según informó ayer Tribuna Deportiva, comienzan a surgir dudas en distintos estamentos del club sobre la continuidad del técnico más allá de la presente temporada. Tal y como ya desveló esta misma emisora, durante el mercado invernal se produjeron discrepancias entre Lisandro Isei y Corberán en relación con los perfiles de refuerzos. De hecho, de cara al próximo curso ya se han cerrado incorporaciones como las de Dieng y De Haas, nombres que contaban con el respaldo del equipo de Isei. Dentro de la secretaría técnica existe la sensación de que Corberán podría lograr la permanencia, pero no sería la opción ideal para liderar el proyecto más allá del 30 de junio.
En cualquier caso, una posible salida del entrenador no sería barata desde el punto de vista contractual. El Valencia no dispone de ninguna cláusula que permita rescindir su contrato sin coste, por lo que, en caso de destitución, el club debería asumir el salario correspondiente a la próxima temporada salvo que ambas partes alcancen un acuerdo.