Un artículo de Aimar Vázquez publicado el 24
Valencia Basket se lleva una importantísima victoria en la jornada 33 frente al Olympiacos, en un partido de baloncesto espectacular y muy intenso. A lo largo del encuentro, las decisiones arbitrales en contra del Valencia Basket mancharon un espectáculo de gran nivel vivido esta noche en el Pabellón Taronja, pero el equipo supo sobreponerse. Esta victoria era fundamental para el Valencia Basket tras encadenar dos derrotas consecutivas en Euroliga, y permite cerrar la jornada con un balance de 21-12.
El partido comenzó con ambos equipos muy intensos en defensa, evitando canastas fáciles del rival, hasta que Sasha Vezenkov abrió el marcador con una falta discutida de Darius Thompson y anotó los seis primeros puntos del Olympiacos. La reacción del Valencia Basket fue inmediata: Josep Puerto respondió con un triple, y el ritmo anotador se mantuvo muy alto por parte de ambos conjuntos. Poco después, Badio puso por delante al Valencia Basket con un gran triple en transición rápida.
Nate Reuvers anotó otro triple importante para poner dos arriba al equipo taronja, aunque el partido seguía jugándose a un ritmo muy intenso y ningún equipo perdonaba en ataque. Ese ritmo frenético provocó cinco pérdidas del Valencia Basket en los primeros cinco minutos, por tres del conjunto griego. Olympiacos aprovechó para anotar dos triples consecutivos y abrir una pequeña ventaja de seis puntos, pero la buena defensa valenciana lo evitó, y en la siguiente acción Kam Taylor igualó el marcador con otro gran triple. El primer cuarto fue de máxima igualdad, sin un dominador claro y con diferencias que no superaron los cuatro puntos. Finalmente, una muy buena jugada del Valencia Basket en el último ataque permitió a Neal Sako cerrar el cuarto por delante (25-23).
El segundo cuarto mantuvo un ritmo muy alto, especialmente en defensa, con ambos equipos casi dos minutos sin anotar hasta que Darius Thompson rompió la sequía con un triplazo. El partido entró entonces en un intercambio constante de canastas, era un auténtico espectáculo de baloncesto; muy físico, pero también con mucha calidad técnica. El 58% de acierto en tiros de campo del Valencia Basket frente al 27% del Olympiacos no se reflejaba en el marcador, ya que el conjunto griego lo compensaba con un gran acierto en el juego interior y un 8 de 10 en tiros libres, una estadística que contrastaba con la ausencia total de tiros libres para el equipo taronja durante todo el cuarto.
Tyson Ward estaba siendo muy importante para el equipo griego en este segundo periodo, sosteniendo al Olympiacos en los minutos en los que faltaba protagonismo de su estrella. Aun así, Sasha Vezenkov seguía siendo el máximo anotador del partido con 11 puntos, por los 8 de Ward. Por parte del Valencia Basket, la anotación estaba muy repartida, con tres jugadores superando los cinco puntos.
El partido mantenía una igualdad constante en el juego, mientras el ambiente en el Roig Arena era espectacular. La cantidad de faltas señaladas al Olympiacos encendió al público, que protestó con fuerza varias decisiones arbitrales. Sin embargo, el conjunto griego logró abrir la primera ventaja importante del partido, alcanzando los seis puntos de diferencia, lo que precipitó al Valencia Basket a forzar ataques demasiado rápidos en los últimos minutos. El equipo taronja llegó al descanso ocho puntos por debajo y sin haber lanzado ni un solo tiro libre, un dato muy llamativo que provocó una sonora pitada del público al final del segundo cuarto (42-50)
El Valencia Basket inició muy bien la segunda parte, buscando recortar diferencias a través de buenas anotaciones y una defensa sólida que le permitía correr en transición. En apenas tres minutos ya estaba a solo un punto, tras un inicio en el que Olympiacos no anotó ninguna canasta en los dos primeros minutos y medio del tercer cuarto.
El partido volvió a igualarse por completo, y Brancou Badio empató el encuentro con un triplazo que certificaba la reacción del conjunto taronja. Todo ello en un contexto en el que las decisiones arbitrales estaban siendo muy polémicas y perjudicaban al Valencia Basket, que aun así logró ponerse por delante y culminar la remontada en un momento muy complicado del partido.
El equipo valenciano estaba jugando a un gran nivel y demostrando su carácter competitivo, mientras que Olympiacos seguía respondiendo para evitar que la ventaja creciera. En ataque, Brancou Badio estaba siendo la figura de Valencia Basket, alcanzando los 12 puntos y mostrando una gran actividad durante todo el encuentro. Valencia Basket firmó un espectacular tercer cuarto, dominando muchos tramos del juego, aunque varias decisiones arbitrales volvieron a cambiar la dinámica y permitieron al conjunto griego recuperar la ventaja. En los últimos 30 segundos del cuarto se produjeron tres canastas consecutivas, que dejaron el partido completamente abierto de cara al último periodo (67-69).
El último cuarto comenzó con un espectacular tapón de Josep Puerto sobre Tyson Ward, una acción que marcaba territorio desde el inicio del periodo en un partido marcado por la defensa. De hecho, en los tres primeros minutos del cuarto no se anotó ninguna canasta. Olympiacos logró entonces dos canastas consecutivas que ampliaron su ventaja hasta los siete puntos, comenzando a abrir brecha gracias a su solidez defensiva. Sin embargo, Brancou Badio seguía sosteniendo al equipo con un triple a falta de cinco minutos, manteniendo el partido completamente abierto y muy intenso.
El conjunto griego también mostró su calidad con acciones ofensivas muy elaboradas, pero Braxton Key respondió con un 2+1 que colocaba al Valencia Basket a solo tres puntos, dando alas al equipo. Poco después, el propio Braxton Key desaprovechó una gran oportunidad para empatar tras una pérdida, aunque el equipo seguía a solo dos puntos a falta de minuto y medio. En la siguiente acción, una gran defensa de Jean Montero forzó una falta que le dio tres tiros libres, anotando dos de ellos para empatar el partido. Acto seguido, Braxton Key culminó la remontada tras robar un balón, salir en transición y anotar una bandeja sencilla, firmando un auténtico partidazo.
Jean Montero volvió a poner por delante al Valencia Basket, pero Evan Fournier respondió con un triple a falta de 13 segundos que devolvía la ventaja a Olympiacos. En la penúltima posesión, Montero forzó una falta precisamente de Fournier, aunque tuvo que ser sustituido por lesión, y Sergio De Larrea asumió la responsabilidad desde la línea de tiros libres, anotando los dos lanzamientos. Finalmente, una gran defensa en la última jugada permitió al Valencia Basket cerrar la victoria en un auténtico partidazo (85-84).