La entrada de Unai Núñez sobre Hugo Álvarez en el Valencia-Celta ha sido evaluada por el Comité Técnico de Árbitros (CTA) en el programa Tiempo de Revisión, que destacó que el defensa valencianista tenía el balón bajo control y ejecutaba un gesto técnico dentro de la dinámica natural del juego. Esto significa que el contacto con el rival no fue buscado ni violento, sino una consecuencia inevitable de la acción sobre el balón.
Además, el CTA ha señalado que fue el atacante del Celta quien invadió el espacio de Unai Núñez, que estaba ejecutando el golpeo. Por lo tanto, no se trata de una acción temeraria ni imprudente, ni hubo intención de lesionar al adversario, factores determinantes para sancionar con tarjeta roja según las normas arbitrales.
En conclusión, los árbitros consideran que la falta forma parte de la disputa normal del balón y debe clasificarse como acción fortuita. La decisión de no mostrar la tarjeta roja fue correcta, dejando claro que no todo contacto físico durante el juego constituye un motivo de expulsión. Además, el VAR interpretó adecuadamente la naturaleza de la jugada y actuó correctamente al no intervenir.