En una tarde completamente loca en el Estadio Anoeta, el partido empezó de la peor forma posible para el Valencia CF. A los pocos minutos, la Real Sociedad golpeó primero con el 1-0 obra de Aihen Muñoz, aprovechando una acción rápida y un desajuste defensivo que dejó helado al conjunto valencianista desde el inicio.
Pero el Valencia no tardó en reaccionar y convirtió el choque en un intercambio de golpes. Primero apareció Javi Guerra para firmar el empate con un disparo ajustado (1-1), y apenas unos minutos después Hugo Duro culminó la remontada momentánea (1-2), aprovechando una fase de desconcierto total en la defensa txuri-urdin.
Tras el descanso, el partido se descontroló por completo. La Real Sociedad volvió a meterse en el encuentro con el 2-2 en propia puerta de Tárrega y, dos minutos después, Óskarsson puso el 3-2 que devolvía el mando a los locales. Era un ida y vuelta constante, con ambos equipos sin capacidad para frenar el ritmo ni el caos táctico.
Cuando el Valencia parecía tocado, volvió a levantarse con carácter. Guido Rodríguez firmó el 3-3 en una acción a balón parado que volvió a encender el partido, en un tramo final marcado además por la expulsión de Cömert, que dejó a los valencianistas con diez y con todo en contra para el desenlace.
Y cuando el choque ya caminaba hacia el final, llegó el golpe definitivo en el minuto 90: otra vez Javi Guerra, héroe absoluto de la noche, apareció para marcar el 3-4 y completar una victoria épica del Valencia CF en un partido completamente desquiciado, donde pasó de todo y donde el equipo acabó resistiendo y ganando en el último suspiro.