El Comité Técnico de Árbitros (CTA) ha revisado el penalti señalado a favor del Valencia en el partido contra el Espanyol y ha confirmado que, técnicamente, el contacto de Rubén Sánchez sobre Beltrán es punible y, por tanto, sancionable. Según el informe, el defensor pisa al delantero de forma imprudente, impidiendo que pueda continuar la jugada, lo que justificaría la pena máxima.
No obstante, el CTA aclara que el error principal ocurrió antes de la acción del penalti. Ramazani cometió una falta al sujetar y derribar a Rubén Sánchez, algo que no fue sancionado por el árbitro. Esta infracción inicial habría anulado la jugada y, por tanto, el posterior penalti no debería haberse concedido.
Además, el organismo arbitral reconoce que el VAR no cumplió su función correctamente. La herramienta debía intervenir y avisar al árbitro principal sobre la falta previa de Ramazani, lo que habría permitido cancelar la pena máxima.