El CTA (Comité Técnico de Árbitros) ha reconocido que debió señalarse penalti a favor del Valencia CF en el encuentro ante el CA Osasuna por una mano de Jorge Herrando en el área, tras un disparo de Ramazani. El organismo arbitral considera que la acción era punible y que el VAR debió intervenir al tratarse de un error claro y manifiesto.
Según el análisis arbitral, el defensor interceptó el balón con el brazo extendido y separado del cuerpo, ocupando un espacio antinatural. Aunque el jugador se encontraba en el suelo, el CTA entiende que la posición del brazo no puede considerarse de apoyo y que la jugada encaja en los supuestos sancionables por la Regla 12.
El CTA corrige así la decisión adoptada tanto por el colegiado de campo como por el VAR, que no señalaron la infracción durante el partido. La acción generó polémica en Mestalla y el propio Comité ha admitido ahora que la pena máxima debió concederse.