Un nuevo tropiezo del Valencia lejos de Mestalla que enciende todas las alarmas en el club, y el nubarrón del descenso se asoma con un calendario en el que la salida más inmediata es a Mallorca, otro de los equipos que están abajo en la clasificación. La falta de acierto y los errores de concentración condenaron a los de Corberán en Elche.
El Valencia CF arrancó el partido en el Martínez Valero con una puesta en escena sólida y seria durante los primeros quince minutos. El conjunto de Corberán se mostró ordenado, competitivo y con intención de imponer su ritmo, dando la sensación de que tenía el control del encuentro ante un Elche CF que no terminaba de asentarse.
Ese dominio inicial se tradujo en una sucesión de ocasiones muy claras en apenas dos minutos que pudieron cambiar el rumbo del choque en el 17′. Primero, Umar Sadiq falló un remate de cabeza dentro del área de forma incomprensible en un saque de esquina. Después llegó la más flagrante: Lucas Beltrán, solo y sin portero en el área pequeña, no acertó a empujar el balón tras un buen centro de Rioja. A ello se sumó un intento lejano de Eray Cömert que rozó el palo y un disparo de Largie Ramazani que detuvo Matías Dituro. Cuatro oportunidades clarísimas que el Valencia desperdició de manera imperdonable.
A partir de ese momento, el equipo valencianista se fue desactivando poco a poco. Perdió presencia en campo rival, reculó metros y optó por un planteamiento más conservador, esperando salir a la contra. El Elche, por su parte, asumió el control del balón, aunque sin traducir esa posesión en ocasiones realmente peligrosas durante la primera mitad.
Tras el descanso, el conjunto ilicitano dio un paso adelante y fue más incisivo, aunque seguía sin generar peligro claro. Sin embargo, el partido se rompió en el minuto 73 en una jugada tan extraña como evitable: con Cömert tendido en el suelo durante varios segundos, nadie en el Valencia reaccionó avisando al árbitro ni detuvo la acción. El Elche aprovechó esa pasividad para marcar el 1-0 por medio de Lucas Cepeda, evidenciando una alarmante falta de concentración y carácter del equipo de Corberán.
Con ventaja en el marcador, el Elche se replegó y defendió su ventaja, mientras el Valencia se volcó en busca del empate. Los de Mestalla generaron ocasiones de todo tipo, pero entre las buenas intervenciones de Dituro y la falta de acierto condenaron a los valencianistas a una nueva derrota. El balance, con 35 puntos de 93 posibles, vuelve a encender todas las alarmas: el descenso acecha de nuevo y el objetivo ya es la permanencia en Primera.