El Valencia CF se quedó a las puertas de Europa pese a firmar una de sus actuaciones más completas del curso ante el Barcelona (3-1). En Mestalla, empujado por más de 46.000 aficionados, el equipo de Corberán salió decidido desde el inicio y firmó una buena primera mitad, con ritmo, presión y un volumen notable de ocasiones. Sin embargo, la falta de acierto en los metros finales impidió que ese dominio se tradujera en ventaja, dejando con vida a un rival que apenas necesitaba para generar peligro.
No obstante, la polémica también hizo acto de presencia. El Valencia reclamó un penalti sobre Jesús Vázquez de Araujo que el colegiado decidió no señalar. Fue una de las acciones que marcaron un primer tiempo en el que los valencianistas hicieron méritos suficientes para marcharse por delante, pero se toparon con su propia falta de contundencia y calidad arriba.
El guion cambió tras el descanso. En una de las pocas acciones claras del Barcelona, Lewandowski aprovechó un balón suelto en el área para adelantar a los azulgranas en el 61′, un golpe que coincidía además con noticias desfavorables como la victoria momentánea del Getafe contra Osasuna. Pero lejos de venirse abajo, el Valencia reaccionó con orgullo. Javi Guerra igualó con un gran gol y, espoleado por Mestalla, el equipo creyó en la remontada, que se concretó poco después con otro tanto de Luis Rioja.
Con el partido a favor, Mestalla vivía en una dualidad constante: pendiente del césped y de lo que sucedía en los encuentros de Getafe y Rayo Vallecano. Mientras el Valencia culminaba su remontada con un tercer tanto en el tramo final de Guido, la grada ya daba por concluida la temporada con otro amargo final. Finalmente, los resultados no acompañaron y dejaron sin premio europeo al Valencia CF de Corberán.