El Valencia CF arrancará el próximo 2 de julio con las habituales pruebas médicas que marcarán el inicio de la pretemporada. Tanto el club como Carlos Corberán se habían fijado como objetivo llegar a esa fecha con, al menos, con un par de los descartes fuera de la plantilla. Sin embargo, la operación salida continúa prácticamente bloqueada, tal y como ha venido informando Tribuna Deportiva en los últimos días.
El principal problema es económico. Alberto Marí, Cenk, Dani Raba y Santamaría suponen un coste aproximado de siete millones de euros en el Fair Play Financiero de la temporada 2026/27, una cifra que incluye el millón de euros de amortización anual correspondiente al fichaje de Cenk. El Valencia busca su salida no solo por el impacto económico, sino también porque ninguno de ellos entra en los planes deportivos del cuerpo técnico.
Dani Raba y Santamaría no facilitarán su salida
Tanto Dani Raba como Santamaría conocen desde el pasado mes de diciembre que no cuentan para el club ni para Corberán. La entidad les ha trasladado de forma clara esta situación y considera que deben ser ellos quienes encuentren una solución para abandonar la disciplina valencianista.
Sin embargo, la postura de ambos futbolistas es diferente. Según fuentes cercanas a sus respectivos entornos, los dos tienen previsto presentarse el próximo 2 de julio para pasar las pruebas médicas junto al resto de la plantilla. Con contrato en vigor, se sienten cómodos en Valencia y únicamente valorarían una salida si reciben una propuesta que satisfaga sus intereses deportivos y económicos.
Cenk prioriza una salida antes de empezar la pretemporada
La situación de Cenk es distinta. Tal y como informó este medio, el defensa turco tiene como prioridad resolver su futuro antes del inicio de la pretemporada. El jugador considera que incorporarse tarde a sus equipos en los dos últimos años ha perjudicado su rendimiento y desea evitar que vuelva a repetirse la misma situación.
El problema es que hasta los últimos días no existía ninguna oferta firme sobre la mesa, más allá de algunos sondeos, conversaciones, intereses y ofrecimientos recibidos en las últimas semanas.
Por su parte, Alberto Marí, que tiene contrato hasta junio de 2027, tampoco entra en los planes deportivos de la entidad para la próxima campaña.
Más nombres en el escaparate
La dirección deportiva también estaría dispuesta a escuchar ofertas por otros futbolistas de la plantilla. Es el caso de André Almeida o Danjuma, aunque la intención del extremo neerlandés pasa, por el momento, por continuar en Mestalla.
Liberar masa salarial, clave para nuevas operaciones
En un escenario de mercado normal, el Valencia podría verse obligado a asumir parte del coste salarial de algunos de estos futbolistas para facilitar su salida. Una medida que permitiría liberar una parte importante de esos siete millones de euros de impacto en el Fair Play.
De conseguirlo, el margen que generaría el Valencia sería especialmente valioso, ya que facilitaría operaciones consideradas prioritarias, como la renovación de Guido o la incorporación de un lateral derecho para reforzar la plantilla de cara a la temporada 2026/27. No obstante, esta situación no implica que el club afronte el mercado sin capacidad de maniobra. Actualmente, el coste de plantilla de los jugadores con contrato en vigor se sitúa entre los 75 y los 80 millones de euros, una cifra que dejaría alrededor de 20 millones de margen disponible. Eso sí, el Valencia todavía tiene por delante numerosas operaciones pendientes, tanto en el capítulo de salidas como en el de incorporaciones.