España se clasificó para las semifinales del Mundial 2026 tras imponerse a Bélgica por 2-1 en un partido lleno de tensión que se resolvió en los minutos finales. El conjunto de Luis de la Fuente dominó la posesión y generó más ocasiones, pero tuvo que sufrir hasta el último suspiro ante una selección belga ordenada y peligrosa a la contra. El héroe volvió a ser Mikel Merino, que marcó en el minuto 88 apenas dos minutos después de saltar al terreno de juego.
El encuentro comenzó con protagonismo para Lamine Yamal y Jérémy Doku, los jugadores más desequilibrantes de ambos equipos. España fue creciendo con el paso de los minutos, aunque le costaba encontrar portería. La primera gran ocasión clara llegó en el minuto 30: una jugada por banda derecha de Pedro Porro terminó en un remate de Dani Olmo que Thibaut Courtois no logró blocar, dejando el balón suelto para que Fabián Ruiz lo empujara al fondo de la red y firmara el 1-0.
Tras el gol, España vivió sus mejores minutos, con ocasiones de Oyarzabal y un disparo de Lamine Yamal al lateral de la red. Sin embargo, Bélgica reaccionó en su primera llegada con peligro. En el minuto 41, Timothy Castagne puso un centro preciso al área que Charles De Ketelaere remató de cabeza adelantándose a Cubarsí para batir a Unai Simón y establecer el 1-1. El empate supuso un golpe anímico para España y rompió la racha de 649 minutos sin encajar gol del portero español en los Mundiales.
La segunda parte fue más cerrada y táctica. España intentó recuperar el control con la entrada de Pedri y Ferran Torres en el minuto 55, pero se encontró con una Bélgica sólida y con peligro en cada contra, especialmente con Lukaku y Doku. Courtois sostuvo a su equipo con varias paradas de mérito, aunque el momento clave llegó en el minuto 71, cuando el guardameta tuvo que abandonar el partido por lesión. Su sustituto, Senne Lammens, entró en un momento de máxima presión.
Cuando el partido parecía abocado a la prórroga, llegó la acción decisiva en el minuto 88. Pau Cubarsí probó suerte con un disparo lejano que Lammens no acertó a despejar con claridad. El rechace quedó muerto en el área y Mikel Merino, atento y oportunista, lo aprovechó para marcar el 2-1 definitivo. El gol desató la euforia en España y certificó el pase a semifinales por segunda vez en su historia, manteniendo vivo el sueño de conquistar su segunda estrella.