Mestalla vuelve a saborear una nueva victoria del Valencia CF después de varios partidos sufriendo tropiezos inesperados. Aunque con un final agónico, los de Corberán suman ante el Espanyol su segundo triunfo consecutivo de la temporada y se distancian a cuatro puntos de la zona de descenso.
El encuentro comenzó con un Valencia que fue ganando metros con el paso de los minutos y sintiéndose superior a un Espanyol que intentó hacer daño a la espalda de los centrales, pero sin peligro. A pesar de que los valencianistas estuvieron un tanto imprecisos y nerviosos con balón, los de Corberán pronto encontraron el gol. En el minuto 15, una jugada enlazada entre Ugrinic y Lucas Beltrán dejó solo a Hugo Duro, que no falló y anotó su séptimo tanto de la temporada.
Con el 1-0 en el marcador, el Valencia controló el choque ante un Espanyol que mostró carencias defensivas, y Manolo González comenzó a mandar a jugadores a calentar porque no le gustaba lo que estaba viendo. Con este resultado se llegó al descanso y Mestalla respiraba tranquila.
Sin embargo, el guion se volvió imprevisible tras la reanudación. El conjunto catalán dio un paso adelante y encontró rápidamente el empate con un disparo de Terrats dentro del área ante el que poco pudo hacer Dimitrievski. La reacción del Valencia fue inmediata y, cuatro minutos después, Cömert —que fue el mejor del partido— puso el 2-1 con un remate de cabeza dentro del área, como si de un ‘killer’ se tratara, todo ello después de haber iniciado él mismo la jugada.
Cuando todo parecía de cara para los de Corberán, en el minuto 79 apareció la mala suerte para volver a poner las tablas. Copete, en propia puerta tras un disparo que rebotó un par de veces antes, estableció el 2-2. Finalmente, y aunque con algo de polémica, Rubén Sánchez derribó en el área a Beltrán y Hernández Hernández no dudó en señalar penalti. Ramazani asumió la responsabilidad y dio la victoria al Valencia.