Valencia Basket escribió una nueva página dorada en su historia al conquistar la segunda Copa de la Reina, el décimo título de su palmarés. El conjunto dirigido por Rubén Burgos supo sobreponerse a un inicio complicado para terminar imponiéndose a Hozono Global Jairis en una final de máxima exigencia. El liderazgo de Khaalia Hillsman, MVP del torneo, fue clave para guiar al equipo hacia el triunfo.
El encuentro comenzó cuesta arriba para las taronjas, superadas por el acierto exterior de su rival. Los triples de Prieto y Ayuso impulsaron un duro parcial que llegó a ser de 0-17, dejando a Valencia Basket sin respuestas en ataque y obligando a remar desde atrás ya desde el primer cuarto.
Sin embargo, el equipo valenciano fue creciendo con el paso de los minutos. Mejoró en defensa, encontró soluciones en la pintura y, tras el descanso, cambió por completo la dinámica con un contundente parcial que le permitió ponerse por delante por primera vez. La confianza fue en aumento y el juego colectivo comenzó a fluir.
En el último cuarto, Valencia Basket supo gestionar la ventaja pese al empuje final del Jairis. Las murcianas apretaron hasta el final, pero las de Burgos resistieron en los momentos clave para sellar una victoria trabajada y celebrar un nuevo título que refuerza su ambición en una temporada exigente.