El Valencia CF comenzó el encuentro con buena actitud, presionando alto y mostrando intensidad en los primeros minutos. Sin embargo, ese empuje inicial no se tradujo en ocasiones claras, y con el paso del tiempo el equipo fue perdiendo energía. A partir del minuto 20, el choque cambió de rumbo y el Atlético de Madrid empezó a ganar metros y a sentirse cada vez más cómodo sobre el césped de Mestalla. El enésimo guion de partido para el conjunto de Corberán esta temporada.
Los primeros avisos rojiblancos no tardaron en llegar, con un mano a mano de Mendoza y un potente disparo lejano de Molina que se estrelló en el palo, generando inquietud en la grada sobre el minuto 20 de partido. Mientras tanto, el Valencia no lograba inquietar a Musso, mostrando muchas dificultades para generar peligro, con una falta de calidad y pegada abismal. La frustración fue creciendo en Mestalla, y la afición comenzó a impacientarse al ver a su equipo superado por un rival repleto de suplentes y canteranos.
La situación se agravó antes del descanso, con un Valencia desdibujado y sin respuesta desde el banquillo. El equipo daba la sensación de estar caído anímicamente, incapaz de reaccionar, lo que provocó una sonora pitada al término de la primera mitad, con cánticos contra futbolistas y entrenador.
En la segunda parte, el guion apenas cambió. El Valencia intentó dar un paso adelante, pero sin claridad ni ideas, mientras el Atlético volvió a tomar el control progresivamente. Los rojiblancos siguieron generando peligro hasta que encontraron premio: Luque aprovechó una acción rápida para batir a Dimitrievski y adelantar a los de Simeone en el 74’, silenciando por completo a Mestalla.
Lejos de reaccionar, los de Corberán acusaron el golpe y terminaron de descomponerse. El Atlético, cómodo y superior, sentenció el partido en el tramo final con el segundo tanto, obra de Cubo tras una jugada bien elaborada en el 82’. El tanto terminó de apagar cualquier intento de respuesta local, mientras que Mestalla lo pagó contra el entrenador y los futbolistas. Con este resultado el Valencia se queda con 39 puntos y visita San Mamés la semana que viene, con el descenso volviendo a acechar.