La Selección Española firmó una actuación histórica para imponerse 0-2 a Francia y meterse en la final del Mundial. El duelo arrancó con mucho respeto entre dos de las grandes favoritas al título, con España apostando por la posesión y los franceses esperando para salir al contragolpe. Aunque Mbappé avisó con un par de desmarques y Unai Simón tuvo que intervenir con valentía fuera del área en el minuto 15, las ocasiones en los primeros compases fueron escasas.
El primer golpe llegó en el minuto 21: Lamine Yamal presionó un balón aparentemente perdido, se anticipó a Digne y provocó un penalti claro. Mikel Oyarzabal no falló desde los once metros y puso el 0-1 con un disparo potente y colocado. A partir de ahí, España ganó confianza y empezó a dominar el ritmo del partido. Antes del descanso, en el 37’, una gran combinación entre Lamine y Dani Olmo terminó con un remate de Fabián que salvó la defensa francesa bajo palos.
Tras el paso por vestuarios, Francia intentó reaccionar con cambios, pero España mantuvo el control. En el minuto 57 llegó el segundo gol: una gran pared entre Olmo y Pedro Porro dejó al lateral solo ante Maignan, que definió con sangre fría para el 0-2. Poco después, en el 61’, Lamine volvió a aparecer con una jugada brillante que acabó en gol, aunque fue anulado por fuera de juego milimétrico.
En el tramo final, el equipo de Luis de la Fuente gestionó la ventaja con inteligencia, acumulando posesiones largas que desesperaron a Francia. Los ‘olés’ comenzaron a sonar en la grada, mientras los de Deschamps, sin ideas, apenas generaban peligro. España cerró el partido con autoridad y certificó su pase a la segunda final de su historia.