El Valencia CF remonta un partido de Liga casi tres años después y se lleva los tres puntos ante el Deportivo Alavés en Mestalla. La victoria deja al equipo con 32 puntos en la clasificación y siete por encima de los puestos de descenso, permitiendo a los valencianistas respirar y mirar la tabla con algo más de tranquilidad.
El encuentro comenzó de la peor manera posible para los de Carlos Corberán. Cuando apenas se había cumplido el primer minuto de juego, el árbitro señaló penalti por un pisotón de Guido Rodríguez sobre Toni Martínez dentro del área, una acción cuanto menos discutida. Lucas Boyé no falló desde los once metros y adelantó al conjunto vitoriano con el 0-1. Tras el gol del equipo dirigido por Quique Sánchez Flores, el Valencia trató de reaccionar y asumió la iniciativa del juego en busca del empate, pero lo hizo con poca precisión en los últimos metros. De hecho, los valencianistas solo lograron realizar un disparo a portería en toda la primera mitad.
Tras el descanso, el Valencia salió con una marcha más y firmó sus mejores minutos del partido. Esa presión alta y el empuje de Mestalla encontraron pronto recompensa. En el minuto 47, Javi Guerra anotó el empate, su primer gol de la temporada, tras aprovechar dentro del área un pase de Umar Sadiq después de un rechace del portero. Con el 1-1 en el marcador y un Alavés que parecía tocado, el conjunto de Corberán tenía el partido donde quería.
Sin embargo, el Valencia no supo aprovechar ese momento. Con el paso de los minutos el equipo fue perdiendo energía y claridad en ataque, mientras el Alavés comenzaba a sentirse más cómodo sobre el terreno de juego. Lucas Boyé avisó en varias ocasiones y finalmente encontró premio en el minuto 71, cuando remató de cabeza un córner mal defendido por la zaga valencianista para poner el 1-2 y silenciar Mestalla.
El gol dejó muy tocado al Valencia y la frustración se trasladó a la grada, donde comenzaron a escucharse cánticos pidiendo la dimisión de Corberán. Cuando el encuentro parecía perdido y el equipo acusaba el desgaste físico, llegó la reacción final. En el minuto 90, Eray Cömert aprovechó un balón suelto dentro del área tras un remate al poste para firmar el 2-2 y devolver la esperanza a Mestalla.
Ya en el tiempo añadido, el árbitro señaló penalti a favor del Valencia por un agarrón de Pacheco sobre Hugo Duro. El propio delantero asumió la responsabilidad desde los once metros y no falló, completando la remontada con el 3-2 definitivo en el minuto 98. Un final de infarto que desató la euforia en Mestalla y que permite al Valencia afrontar un calendario ‘asequible’ para poder pelear por objetivos más ambiciosos.